Aunque muchas veces dichos conceptos se asimilan, tenemos que tener claro que son diferentes; que en conjunto forman una página Web y que para que la Web sea de calidad, los dos términos deben ser ejecutados por expertos.
El Diseño Web se ocupa del aspecto de nuestra página web y de la ergonomía de la misma. Haciendo un símil automovilístico, se correspondería con la carrocería del coche, con su diseño interior, con su aerodinámica, con sus asientos regulables, con sus comodidades, ... Es fundamental que dicho diseño, además de ser adecuado en cuanto a su estética, cumpla los estándares internacionales de programación marcados por el w3c (World Wide Web Consortium). Esto, hará que la página web sea accesible para el público general, para los navegadores y para el posicionamiento en buscadores.
El Desarrollo Web trata de hacer la página dinámica, de dotarla de funcionalidad, de gestionar la interactividad con el visitante y con el mismo administrador. Siguiendo con el modelo automovilístico, el Desarrollo Web es es motor del coche: sus amortiguadores, el ABS, el control de estabilidad, ... y todas las piezas que le hacen funcionar de manera eficiente. Es tanto o más importante que el Diseño web, puesto que da vida a la página.